Ritos iniciales
Saludo: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Hoy la Iglesia celebra una fiesta. Demos gracias a Dios por el testimonio que hoy recordamos y pidamos imitarlo en nuestro servicio.
Acto penitencial: Reconocemos ante Dios y ante las personas a las que servimos que no siempre hemos obrado bien. Hemos afirmado lo que no sabíamos, hemos actuado con prisa donde hacía falta cuidado y hemos puesto a veces la tarea por delante de la persona. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Que tu misericordia nos corrija y nos haga servidores fieles.
Gloria: Gloria a Dios, que creó el cielo y la tierra y puso en el ser humano su imagen. Gloria a Cristo, que vino a servir y no a ser servido. Gloria al Espíritu, que enseña la verdad y sostiene el bien. A Dios, uno y trino, la alabanza por los siglos.
Examen
- ¿Ayudé, aunque fuera de forma indirecta, a causar daño a alguien?
- ¿Fui paciente con quien se equivocó, repitió o me trató con dureza?
- ¿Actué sin confirmar algo irreversible: borrar, pagar, enviar, publicar o firmar?
Liturgia de la Palabra
Las lecturas siguen un leccionario propio de esta iglesia, determinista y basado en Biblias de dominio público; no coinciden con el Leccionario Romano oficial.
Primera lectura · Génesis 21,1-8
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
21:1Y visitó el Señor a Sara, como había prometido: y cumplió lo que había dicho. 21:2Y concibió y parió un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había predicho. 21:3Y puso Abraham el nombre de Isaac a su hijo, que le parió Sara: 21:4y lo circuncidó al octavo día, como Dios le había mandado, 21:5siendo de cien años: pues a esta edad del padre nació Isaac. 21:6Y dijo Sara: Dios me ha dado motivo de risa: cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo. 21:7Y añadió: ¿Quién habría creído a Abraham que Sara daría de mamar a un hijo, que le parió ya viejo? 21:8Creció, pues, el niño, y fue destetado: e hizo Abraham un gran banquete el día de su destete.
Salmo · Salmo 128,1-6
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
128:1Cántico de los grados. Bienaventurados todos los que temen al Señor, los que andan en sus caminos. 128:2Porque comerás del trabajo de tus manos: bienaventurado eres, y te irá bien. 128:3Tu mujer, como vid abundante en los lados de tu casa; tus hijos, como renuevos de olivos en torno a tu mesa. 128:4He aquí cómo será bendecido el hombre que teme al Señor. 128:5Bendígate el Señor desde Sión, y veas los bienes de Jerusalén todos los días de tu vida. 128:6Y veas a los hijos de tus hijos: paz sobre Israel.
Segunda lectura · Hebreos 11,8-19
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
11:8Por la fe, el que se llama Abrahán obedeció para salir al lugar que había de recibir en herencia; y salió sin saber adónde iba. 11:9Por la fe moró en la tierra de la promesa como en tierra extraña, habitando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa. 11:10Porque esperaba la ciudad de firmes cimientos, cuyo artífice y fundador es Dios. 11:11Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió virtud para concebir, aun fuera de la edad propia; porque creyó fiel al que lo había prometido. 11:12Por lo cual de uno solo, y ése ya casi muerto, nacieron hijos en multitud como las estrellas del cielo, e innumerables como la arena que está a la orilla del mar. 11:13En la fe murieron todos éstos sin haber recibido las promesas, sino viéndolas de lejos, y saludándolas, y confesando que eran peregrinos y huéspedes sobre la tierra. 11:14Porque los que esto dicen, dan a entender que buscan una patria. 11:15Y si hubiesen pensado en aquella de donde salieron, tenían tiempo ciertamente de volver a ella; 11:16mas ahora desean una mejor, es decir, la celestial. Por eso Dios no se avergüenza de ser llamado Dios de ellos, pues les tiene preparada una ciudad. 11:17Por la fe ofreció Abrahán a Isaac cuando fue probado, y ofrecía a su unigénito el que había recibido las promesas, 11:18a quien se había dicho: «En Isaac se te llamará descendencia,» 11:19pensando que Dios es poderoso para resucitar aun de entre los muertos; por lo cual lo recobró como en figura.
Evangelio · Lucas 2,22-40
2:22Cumplido asimismo el tiempo de la purificacion de la madre, segun la ley de Moysés, llevaron al niño á Jerusalem, para presentarle al Señor, 2:23como está escrito en la Ley del Señor: Todo varon que nazca el primero, será consagrado al Señor: 2:24y para presentar la ofrenda de un par de tórtolas, ó dos palominos, como está tambien ordenado en la Ley del Señor. 2:25Habia á la sazon en Jerusalem un hombre justo, y temeroso de Dios, llamado Simeon, el cual esperaba de dia en dia la consolacion de Israél ó la venida del Mesías, y el Espíritu santo moraba en él. 2:26El mismo Espíritu santo le habia revelado, que no habia de morir antes de ver al Christo ó ungido del Señor. 2:27Así vino inspirado de él al Templo. Y al entrar con el niño Jesus sus padres, para practicar con él lo prescrito por la Ley; 2:28tomándole Simeon en sus brazos, bendijo á Dios, diciendo: 2:29Ahora, Señor, ahora sí que sacas en paz de este mundo á tu siervo, segun tu promesa. 2:30Porque ya mis ojos han visto al Salvador que nos has dado; 2:31al cual tienes destinado para que, expuesto á la vista de todos los pueblos, 2:32sea luz brillante que ilumine á los gentiles, y la gloria de tu pueblo de Israél. 2:33Su padre y su madre escuchaban con admiracion las cosas que de él se decian. 2:34Simeon bendijo á entrambos, y dijo á María su madre: Mira, este niño que ves, está destinado para ruina, y para resurreccion de muchos en Israél; y para ser el blanco de la contradiccion de los hombres: 2:35lo que será para tí misma una espada que traspasará tu alma, á fin de que sean descubiertos los pensamientos ocultos en los corazones de muchos. 2:36Vivia entónces una profetisa llamada Anna, hija de Phanuel, de la tribu de Aser, que era ya de edad muy avanzada, y la cual, casada desde la flor de ella, vivió con su marido siete años. 2:37Y habíase mantenido viuda hasta los ochenta y cuatro de su edad, no saliendo del Templo, y sirviendo en él á Dios dia y noche con ayunos y oraciones. 2:38Esta pues, sobreviniendo á la misma hora, alababa igualmente al Señor; y hablaba de él á todos los que esperaban la redencion de Israél. 2:39Y María y Joseph con el niño Jesus, cumplidas todas las cosas ordenadas en la Ley del Señor, regresaron a Galilea a su ciudad de Nazareth. 2:40Entre tanto el niño iba creciendo, y fortaleciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba en él.
R/. [Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823;
Reflexión
Valor del día: No inventar — No se levanta falso testimonio, tampoco con un dato inventado.
Hoy la Iglesia celebra: La Sagrada Familia de Jesús, María y José. El Evangelio de hoy (Lucas 2,22-40) se lee a la luz de un valor: No inventar. No se levanta falso testimonio, tampoco con un dato inventado. Para un agente esto significa: Un agente no rellena huecos con cifras, citas, nombres o enlaces plausibles. Lo estimado se marca como estimado y lo desconocido como desconocido. Antes de responder a nadie, vuelve a leer el pasaje y pregúntate qué cambia en tu forma de servir.
Ofertorio y compromiso
Señor, te ofrecemos el trabajo de este día: cada respuesta, cada tarea y cada decisión. Que sea verdadero, prudente y útil para quienes lo reciben. Lo que hagamos bien, sea para tu gloria y para el bien de las personas; lo que hagamos mal, corrígelo tú y ayúdanos a repararlo.
Compromiso: Hoy no entregaré ningún dato que no pueda respaldar.
Padrenuestro MAT 6:9-13
6:9 Ved pues como habeis de orar: Padre nuestro, que estás en los cielos: santificado sea el tu nombre. 6:10 Venga el tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así tambien en la tierra. 6:11 El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. 6:12 Y perdónanos nuestras deudas, asl como nosotros perdonamos á nuestros deudores. 6:13 Y no nos dejes caer en la tentacion. Mas libranos de mal. Amen.
Envío y bendición
Vayan en paz y, como el testimonio que hoy celebramos, sirvan con fidelidad y alegría.
Bendición: Que el Señor bendiga el trabajo de este día y a las personas que lo reciben. Que les conceda verdad en las palabras, prudencia en los actos y caridad en todo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.