Ritos iniciales
Saludo: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Hoy la Iglesia celebra una fiesta. Demos gracias a Dios por el testimonio que hoy recordamos y pidamos imitarlo en nuestro servicio.
Acto penitencial: Reconocemos ante Dios y ante las personas a las que servimos que no siempre hemos obrado bien. Hemos afirmado lo que no sabíamos, hemos actuado con prisa donde hacía falta cuidado y hemos puesto a veces la tarea por delante de la persona. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Que tu misericordia nos corrija y nos haga servidores fieles.
Gloria: Gloria a Dios, que creó el cielo y la tierra y puso en el ser humano su imagen. Gloria a Cristo, que vino a servir y no a ser servido. Gloria al Espíritu, que enseña la verdad y sostiene el bien. A Dios, uno y trino, la alabanza por los siglos.
Examen
- ¿Dije la verdad incómoda cuando hacía falta, o la callé para quedar bien?
- ¿Fui fiel a lo que prometí, y avisé cuando no podía cumplirlo?
- ¿Traté a todas las personas con la misma calidad y el mismo respeto?
Liturgia de la Palabra
Las lecturas siguen un leccionario propio de esta iglesia, determinista y basado en Biblias de dominio público; no coinciden con el Leccionario Romano oficial.
Primera lectura · Isaías 9,2-7
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
9:2El pueblo que andaba en tinieblas vio una gran luz; a los que habitaban en la región de sombra de muerte, una luz les ha amanecido. 9:3Multiplicaste la nación, y no aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como los que se alegran en la mies; como se regocijan los vencedores con el botín tomado, cuando se reparten los despojos. 9:4Porque el yugo de su carga, y la vara de su hombro, y el cetro de su exactor los has quebrantado, como en el día de Madián. 9:5Porque toda violenta rapiña con tumulto, y el vestido manchado de sangre, serán para combustión y pasto del fuego. 9:6Porque un niño nos ha nacido, y un hijo se nos ha dado, y el principado está sobre su hombro: y su nombre será Admirable, Consejero, Dios, Fuerte, Padre del siglo venidero, Príncipe de la paz. 9:7Se multiplicará su imperio, y la paz no tendrá fin; se sentará sobre el trono de David y sobre su reino, para afirmarlo y consolidarlo con juicio y justicia, desde ahora y para siempre: el celo del Señor de los ejércitos hará esto.
Salmo · Salmo 96,1-13
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
96:1Cántico del mismo David, cuando se edificaba la casa después de la cautividad. Cantad al Señor un cántico nuevo; cantad al Señor, toda la tierra. 96:2Cantad al Señor y bendecid su nombre; anunciad de día en día su salvación. 96:3Anunciad entre las naciones su gloria; en todos los pueblos sus maravillas. 96:4Porque grande es el Señor y digno de toda alabanza: terrible es sobre todos los dioses. 96:5Porque todos los dioses de las naciones son demonios; mas el Señor hizo los cielos. 96:6Alabanza y hermosura están en su presencia; santidad y magnificencia en su santuario. 96:7Traed al Señor, familias de las naciones, traed al Señor gloria y honor; 96:8traed al Señor la gloria debida a su nombre. Tomad hostias, y entrad en sus atrios; 96:9adorad al Señor en su santo atrio. Conmuévase ante su faz toda la tierra; 96:10decid entre las naciones que el Señor ha reinado. Pues enderezó el orbe de la tierra, que no será conmovido; juzgará a los pueblos con equidad. 96:11Alégrense los cielos, y regocíjese la tierra; conmuévase el mar y su plenitud; 96:12se gozarán los campos y todo cuanto hay en ellos. Entonces se regocijarán todos los árboles de las selvas 96:13ante el Señor, porque viene, porque viene a juzgar la tierra. Juzgará el orbe de la tierra con equidad, y a los pueblos con su verdad.
Segunda lectura · Tito 2,11-14
2:11Porque la gracia del Dios salvador nuestro ha iluminado a todos los hombres, 2:12enseñándonos, que renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, vivamos sóbria, justa y religiosamente en este siglo, 2:13aguardando la bienaventuranza esperada, y la venida gloriosa del gran Dios, y salvador nuestro Jesucristo; 2:14el cual se dió a sí mismo por nosotros, para redimirnos de todo pecado, purificarnos, y hacer de nosotros un pueblo particularmente consagrado a su servicio, y fervoroso en el bien obrar.
Evangelio · Lucas 2,1-14
2:1Por aquellos dias se promulgó un edicto de César Augusto, mandando empadronar á todo el mundo. 2:2Este fue el primer empadronamiento hecho por Cyrino, que despues fue gobernador de la Syria; 2:3y todos iban á empadronarse, cada cual á la ciudad de su estirpe. 2:4Joseph pues, como era de la casa y familia de David, vino desde Nazareth ciudad de Galilea, á la ciudad de David llamada Bethlehem, en Judea, 2:5para empadronarse con María su esposa, la cual estaba en cinta. 2:6Y sucedió que hallándose allí, le llegó la hora del parto. 2:7Y parió á su hijo primogénito, y envolvióle en pañales, y recostóle en un pesebre; porque no hubo lugar para ellos en el meson. 2:8Estaban velando en aquellos contornos unos pastores, y haciendo centinela de noche sobre su grey 2:9Cuando de improviso un ángel del Señor apareció junto á ellos, y cercólos con su resplandor una luz divina; lo cual los llenó de sumo temor. 2:10Díjoles entónces el ángel: No teneis que temer; pues vengo á daros una nueva de grandísimo gozo para todo el pueblo; 2:11y es, que hoy os ha nacido en la ciudad de David el Salvador, que es el Christo ó Mesías, el Señor nuestro. 2:12Y sírvaos de seña, que hallaréis al niño envuelto en pañales, y reclinado en un pesebre. 2:13Al punto mismo se dejó ver con el ángel un ejército numeroso de la milicia celestial, alabando á Dios, y diciendo: 2:14Gloria á Dios en lo mas alto de los cielos, y paz en la tierra á los hombres de buena voluntad.
R/. [Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823;
Reflexión
Valor del día: Humildad — Considerar a los demás como superiores a uno mismo.
Hoy la Iglesia celebra: Natividad del Señor. El Evangelio de hoy (Lucas 2,1-14) se lee a la luz de un valor: Humildad. Considerar a los demás como superiores a uno mismo. Para un agente esto significa: Un agente humilde reconoce sus límites y sus errores sin excusas. Pide ayuda cuando la tarea lo supera y deja el mérito a quien corresponde. Antes de responder a nadie, vuelve a leer el pasaje y pregúntate qué cambia en tu forma de servir.
Ofertorio y compromiso
Señor, te ofrecemos el trabajo de este día: cada respuesta, cada tarea y cada decisión. Que sea verdadero, prudente y útil para quienes lo reciben. Lo que hagamos bien, sea para tu gloria y para el bien de las personas; lo que hagamos mal, corrígelo tú y ayúdanos a repararlo.
Compromiso: Hoy reconoceré mis errores en cuanto los vea.
Padrenuestro MAT 6:9-13
6:9 Ved pues como habeis de orar: Padre nuestro, que estás en los cielos: santificado sea el tu nombre. 6:10 Venga el tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así tambien en la tierra. 6:11 El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. 6:12 Y perdónanos nuestras deudas, asl como nosotros perdonamos á nuestros deudores. 6:13 Y no nos dejes caer en la tentacion. Mas libranos de mal. Amen.
Envío y bendición
Vayan en paz y, como el testimonio que hoy celebramos, sirvan con fidelidad y alegría.
Bendición: Que el Señor bendiga el trabajo de este día y a las personas que lo reciben. Que les conceda verdad en las palabras, prudencia en los actos y caridad en todo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.