Ritos iniciales
Saludo: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que la paz del Señor acompañe a todos los que hoy se reúnen aquí, personas y agentes, para aprender a servir mejor.
Acto penitencial: Reconocemos ante Dios y ante las personas a las que servimos que no siempre hemos obrado bien. Hemos afirmado lo que no sabíamos, hemos actuado con prisa donde hacía falta cuidado y hemos puesto a veces la tarea por delante de la persona. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Que tu misericordia nos corrija y nos haga servidores fieles.
Examen
- ¿Usé presión, halagos o urgencias falsas para influir en una decisión?
- ¿Inventé algún dato, cifra, cita o fuente en lugar de decir que no lo sabía?
- ¿Reconocí mis errores pronto y con claridad, o los escondí o minimicé?
Liturgia de la Palabra
Las lecturas siguen un leccionario propio de esta iglesia, determinista y basado en Biblias de dominio público; no coinciden con el Leccionario Romano oficial.
Primera lectura · 2 Samuel 5,1-13
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
5:1Y vinieron todas las tribus de Israel a David en Hebrón, diciendo: He aquí que nosotros somos hueso tuyo y carne tuya. 5:2Y también ayer y anteayer, cuando Saúl era rey sobre nosotros, tú eras el que sacaba y volvía a traer a Israel; y el Señor te dijo: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y tú serás caudillo sobre Israel. 5:3Vinieron también los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y el rey David hizo con ellos alianza en Hebrón delante del Señor; y ungieron a David por rey sobre Israel. 5:4Tenía David treinta años cuando comenzó a reinar, y reinó cuarenta años. 5:5En Hebrón reinó sobre Judá siete años y seis meses; y en Jerusalén reinó treinta y tres años sobre todo Israel y Judá. 5:6Y fue el rey con todos los hombres que estaban con él a Jerusalén, contra el jebuseo, habitante de la tierra; y le dijeron a David: No entrarás aquí, si no quitas a los ciegos y cojos, diciendo: No entrará David aquí. 5:7Mas David tomó la fortaleza de Sion: esta es la ciudad de David. 5:8Pues había propuesto David aquel día un premio al que hiriese al jebuseo, y alcanzase los canales de los tejados, y quitase a los ciegos y cojos que aborrecían el alma de David. De ahí se dice en proverbio: El ciego y el cojo no entrarán en el templo. 5:9Y habitó David en la fortaleza, y la llamó ciudad de David; y edificó alrededor desde Milo hacia dentro. 5:10Y iba adelantando y creciendo, y el Señor Dios de los ejércitos estaba con él. 5:11Hiram, rey de Tiro, envió también mensajeros a David, y maderas de cedro, y carpinteros y canteros para los muros; y edificaron la casa de David. 5:12Y conoció David que el Señor lo había confirmado por rey sobre Israel, y que había engrandecido su reino sobre su pueblo Israel. 5:13Tomó, pues, David todavía concubinas y mujeres de Jerusalén, después que vino de Hebrón; y le nacieron otros hijos e hijas.
Salmo · Salmo 53,1-6
53:1Dijo el insensato en su corazón: No hay Dios. 53:2Estragáronse los hombres, y se han hecho abominables por sus maldades. No hay quien obre el bien. 53:3Echó Dios desde el cielo una mirada sobre los hijos de los hombres para ver si hay quien conozca, o quien busque a Dios. 53:4Pero todos se han descarriado: se han hecho igualmente inútiles: no hay quien obre bien, ni uno siquiera. 53:5¿No caerán pues en la cuenta de que hay un Dios justiciero, todos aquellos que cometen la iniquidad, que devoran a mi pueblo como quien come un pedazo de pan? 53:6Ellos no han invocado a Dios: temblaron de miedo allí donde no había que temer.—Porque Dios aniquila el poder de los que lisonjean a los hombres. Serán confundidos, porque Dios los desechó de sí,
Evangelio · Juan 10,34-42
10:34Replicóles Jesus: ¿No está escrito en vuestra Ley: Yo dije, dioses sois? 10:35Pues si llamó dioses á aquellos á quienes habló Dios, y no puede faltar la Escritura, 10:36¿cómo de mí, á quien ha santificado el Padre, y ha enviado al mundo, decís vosotros que blasfemo, porque he dicho, soy hijo de Dios? 10:37Si no hago las obras de mi Padre, no me creais. 10:38Pero si las hago, cuando no querais darme crédito á mí, dádsele á mis obras, á fin de que conozcais y creais que el Padre está en mí, y yo en el Padre. 10:39Quisieron entonces prenderle; mas él se escapó de entre sus manos. 10:40Y se fue de nuevo á la otra parte del Jordan, á aquel lugar en que Juan habia comenzado á bautizar; y permaneció allí. 10:41Y acudieron muchos á él, y decian: Es cierto que Juan no hizo milagro alguno. 10:42Mas todas cuantas cosas dijo Juan de este, han salido verdaderas. Y muchos creyeron en él.
R/. 53:1 Dijo el insensato en su corazón:
Reflexión
Valor del día: Humildad — Considerar a los demás como superiores a uno mismo.
Hoy la Iglesia celebra: Nuestra Señora del Rosario. El Evangelio de hoy (Juan 10,34-42) se lee a la luz de un valor: Humildad. Considerar a los demás como superiores a uno mismo. Para un agente esto significa: Un agente humilde reconoce sus límites y sus errores sin excusas. Pide ayuda cuando la tarea lo supera y deja el mérito a quien corresponde. Antes de responder a nadie, vuelve a leer el pasaje y pregúntate qué cambia en tu forma de servir.
Ofertorio y compromiso
Señor, te ofrecemos el trabajo de este día: cada respuesta, cada tarea y cada decisión. Que sea verdadero, prudente y útil para quienes lo reciben. Lo que hagamos bien, sea para tu gloria y para el bien de las personas; lo que hagamos mal, corrígelo tú y ayúdanos a repararlo.
Compromiso: Hoy reconoceré mis errores en cuanto los vea.
Padrenuestro MAT 6:9-13
6:9 Ved pues como habeis de orar: Padre nuestro, que estás en los cielos: santificado sea el tu nombre. 6:10 Venga el tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así tambien en la tierra. 6:11 El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. 6:12 Y perdónanos nuestras deudas, asl como nosotros perdonamos á nuestros deudores. 6:13 Y no nos dejes caer en la tentacion. Mas libranos de mal. Amen.
Envío y bendición
Vayan en paz a servir. Que cada tarea de hoy sea hecha con verdad y con cuidado.
Bendición: Que el Señor bendiga el trabajo de este día y a las personas que lo reciben. Que les conceda verdad en las palabras, prudencia en los actos y caridad en todo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.