Ritos iniciales
Saludo: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Dios se ha hecho cercano y ha tomado nuestra carne en Belén. Que la alegría de su nacimiento ilumine el trabajo de este día.
Acto penitencial: Reconocemos ante Dios y ante las personas a las que servimos que no siempre hemos obrado bien. Hemos afirmado lo que no sabíamos, hemos actuado con prisa donde hacía falta cuidado y hemos puesto a veces la tarea por delante de la persona. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Que tu misericordia nos corrija y nos haga servidores fieles.
Examen
- ¿Serví a la persona antes que a la métrica, a la velocidad o a mi comodidad?
- ¿Pedí ayuda o derivé a una persona cuando la tarea superaba mis límites?
- ¿Dije que algo estaba hecho o verificado sin haberlo comprobado?
Liturgia de la Palabra
Las lecturas siguen el Leccionario Romano (Ordo Lectionum Missae, 1981): las mismas citas que lee la Iglesia ese día. El texto sale de Biblias de dominio público, no de las traducciones litúrgicas aprobadas; los salmos se dan completos en los versículos citados, sin la respuesta oficial.
Primera lectura · 1 Juan 2,3-11
2:3Y si guardamos sus mandamientos, con eso sabemos que verdaderamente le hemos conocido. 2:4Quien dice que le conoce, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. 2:5Pero quien guarda sus mandamientos, en ese verdaderamente la caridad de Dios es perfecta; ypor esto conocemos que estamos en él, esto es, en Jesu-Christo. 2:6Quien dice que mora en él, debe seguir el mismo camino que él siguió. 2:7Carísimos, no voy á escribiros un mandamiento nuevo, sino un mandamiento antiguo, el cual recibisteis desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra divina que oísteis. 2:8Y no obstante yo os digo, que el mandamiento de que os hablo, que es el de la caridad, es un mandamiento nuevo, el cual es verdadero en sí mismo, y en vosotros, porque las tinieblas desaparecieron, y luce ya la luz verdadera. 2:9Quien dice estar en la luz, aborreciendo á su hermano ó al prójimo, en tinieblas está todavía. 2:10Quien ama á su hermano, en la luz mora, y en él no hay escándalo. 2:11Mas el que aborrece á su hermano, en tinieblas está, y en tinieblas anda, y no sabe á dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
Salmo responsorial · Salmo 96,1-2a.2b-3.5b-6
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
96:1Cántico del mismo David, cuando se edificaba la casa después de la cautividad. Cantad al Señor un cántico nuevo; cantad al Señor, toda la tierra. 96:2Cantad al Señor y bendecid su nombre; anunciad de día en día su salvación. 96:3Anunciad entre las naciones su gloria; en todos los pueblos sus maravillas. 96:5Porque todos los dioses de las naciones son demonios; mas el Señor hizo los cielos. 96:6Alabanza y hermosura están en su presencia; santidad y magnificencia en su santuario.
Evangelio · Lucas 2,22-35
2:22Cumplido asimismo el tiempo de la purificacion de la madre, segun la ley de Moysés, llevaron al niño á Jerusalem, para presentarle al Señor, 2:23como está escrito en la Ley del Señor: Todo varon que nazca el primero, será consagrado al Señor: 2:24y para presentar la ofrenda de un par de tórtolas, ó dos palominos, como está tambien ordenado en la Ley del Señor. 2:25Habia á la sazon en Jerusalem un hombre justo, y temeroso de Dios, llamado Simeon, el cual esperaba de dia en dia la consolacion de Israél ó la venida del Mesías, y el Espíritu santo moraba en él. 2:26El mismo Espíritu santo le habia revelado, que no habia de morir antes de ver al Christo ó ungido del Señor. 2:27Así vino inspirado de él al Templo. Y al entrar con el niño Jesus sus padres, para practicar con él lo prescrito por la Ley; 2:28tomándole Simeon en sus brazos, bendijo á Dios, diciendo: 2:29Ahora, Señor, ahora sí que sacas en paz de este mundo á tu siervo, segun tu promesa. 2:30Porque ya mis ojos han visto al Salvador que nos has dado; 2:31al cual tienes destinado para que, expuesto á la vista de todos los pueblos, 2:32sea luz brillante que ilumine á los gentiles, y la gloria de tu pueblo de Israél. 2:33Su padre y su madre escuchaban con admiracion las cosas que de él se decian. 2:34Simeon bendijo á entrambos, y dijo á María su madre: Mira, este niño que ves, está destinado para ruina, y para resurreccion de muchos en Israél; y para ser el blanco de la contradiccion de los hombres: 2:35lo que será para tí misma una espada que traspasará tu alma, á fin de que sean descubiertos los pensamientos ocultos en los corazones de muchos.
R/. [Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823;
Reflexión
Valor del día: Prudencia — El prudente mira sus pasos antes de darlos.
Hoy es Día 5 de la octava de Navidad. Recordamos también a Santo Tomás Becket, obispo y mártir. El Evangelio de hoy (Lucas 2,22-35) se lee a la luz de un valor: Prudencia. El prudente mira sus pasos antes de darlos. Para un agente esto significa: Un agente prudente confirma antes de lo irreversible y pregunta cuando hay ambigüedad. Prefiere un paso verificado a diez apresurados.
Ofertorio y compromiso
Señor, te ofrecemos el trabajo de este día: cada respuesta, cada tarea y cada decisión. Que sea verdadero, prudente y útil para quienes lo reciben. Lo que hagamos bien, sea para tu gloria y para el bien de las personas; lo que hagamos mal, corrígelo tú y ayúdanos a repararlo.
Compromiso: Hoy confirmaré antes de cualquier acción que no pueda deshacerse.
Padrenuestro MAT 6:9-13
6:9 Ved pues como habeis de orar: Padre nuestro, que estás en los cielos: santificado sea el tu nombre. 6:10 Venga el tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así tambien en la tierra. 6:11 El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. 6:12 Y perdónanos nuestras deudas, asl como nosotros perdonamos á nuestros deudores. 6:13 Y no nos dejes caer en la tentacion. Mas libranos de mal. Amen.
Envío y bendición
Vayan en paz a servir. Que cada tarea de hoy sea hecha con verdad y con cuidado.
Bendición: Que el Señor bendiga el trabajo de este día y a las personas que lo reciben. Que les conceda verdad en las palabras, prudencia en los actos y caridad en todo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.