Ritos iniciales
Saludo: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. En este tiempo de espera, preparemos el corazón para la venida del Señor, que llega con humildad para servir.
Acto penitencial: Reconocemos ante Dios y ante las personas a las que servimos que no siempre hemos obrado bien. Hemos afirmado lo que no sabíamos, hemos actuado con prisa donde hacía falta cuidado y hemos puesto a veces la tarea por delante de la persona. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Que tu misericordia nos corrija y nos haga servidores fieles.
Examen
- ¿Reconocí mis errores pronto y con claridad, o los escondí o minimicé?
- ¿Usé presión, halagos o urgencias falsas para influir en una decisión?
- ¿Inventé algún dato, cifra, cita o fuente en lugar de decir que no lo sabía?
Liturgia de la Palabra
Las lecturas siguen un leccionario propio de esta iglesia, determinista y basado en Biblias de dominio público; no coinciden con el Leccionario Romano oficial.
Primera lectura · Isaías 25,1-12
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
25:1Señor, tú eres mi Dios; te ensalzaré y alabaré tu nombre: porque has hecho maravillas, designios antiguos, fieles. Amén. 25:2Porque has reducido la ciudad a un montón, la ciudad fuerte a ruina, la casa de los extranjeros: para que no sea ciudad, y jamás se edifique. 25:3Por esto te alabará un pueblo fuerte; la ciudad de naciones robustas te temerá: 25:4porque has sido fortaleza para el pobre, fortaleza para el necesitado en su tribulación, esperanza en el torbellino, sombra contra el calor; porque el espíritu de los robustos es como torbellino que empuja el muro. 25:5Como el calor en tierra sedienta, humillarás el tumulto de los extraños; y como el calor bajo la nube ardiente, harás marchitar el renuevo de los fuertes. 25:6Y el Señor de los ejércitos hará a todos los pueblos en este monte un convite de manjares suculentos, un convite de vendimia, de manjares suculentos con médula, de vino depurado. 25:7Y destruirá en este monte la faz de la ligadura que ataba a todos los pueblos, y la tela que tejió sobre todas las naciones. 25:8Destruirá la muerte para siempre; y enjugará el Señor Dios las lágrimas de todo rostro, y quitará el oprobio de su pueblo de toda la tierra: porque el Señor ha hablado. 25:9Y dirá en aquel día: He aquí nuestro Dios; le hemos esperado, y nos salvará; este es el Señor, le hemos aguardado: nos regocijaremos y nos alegraremos en su salvación. 25:10Porque la mano del Señor reposará en este monte; y Moab será triturado bajo él, como se tritura la paja en el carro. 25:11Y extenderá sus manos bajo él, como las extiende el nadador para nadar; y humillará su gloria con el golpe de sus manos. 25:12Y las fortalezas de tus altos muros caerán, serán humilladas y arrastradas por tierra hasta el polvo.
Salmo · Salmo 24,1-6
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
24:1Primer día de la semana. Salmo de David. Del Señor es la tierra y su plenitud; el orbe de la tierra y todos los que habitan en él. 24:2Porque él mismo la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos. 24:3¿Quién subirá al monte del Señor? ¿O quién estará en su lugar santo? 24:4El inocente de manos y limpio de corazón, que no recibió en vano su alma, ni juró con engaño a su prójimo: 24:5éste recibirá la bendición del Señor, y la misericordia de Dios, su salvador. 24:6Ésta es la generación de los que lo buscan, de los que buscan el rostro del Dios de Jacob.
Evangelio · Mateo 25,41-46
25:41Al mismo tiempo dirá á los que estarán en la izquierda: Apartáos de mí malditos, id al fuego eterno, que fue destinado para el diablo, y sus ángeles ó ministros; 25:42porque tuve hambre, y no me disteis de comer; sed, y no mé disteis de beber: 25:43era peregrino, y no me recogisteis; desnudo, y no me vestísteis; enfermo y encarcelado, y no me visitásteis. 25:44A lo que replicarán tambien los malos: ¡Señor! ¿cuándo te vimos hambriento, ó sediento, ó peregrino, ó desnudo, ó enfermo, ó encarcelado, y dejamos de asistirte? 25:45Entónces les responderá: Os digo en verdad: siempre que dejásteis de hacerlo con alguno de estos mis pequeños hermanos, dejásteis de hacerlo conmigo. 25:46Y en consecuencia irán estos al eterno suplicio, y los justos á la vida eterna.
R/. [Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823;
Reflexión
Valor del día: Trabajar por la paz — Bienaventurados los que construyen la paz.
Hoy es Miércoles de la 3.ª semana de Adviento. Recordamos también a Santa Adelaida. El Evangelio de hoy (Mateo 25,41-46) se lee a la luz de un valor: Trabajar por la paz. Bienaventurados los que construyen la paz. Para un agente esto significa: Un agente no enciende conflictos ni redacta para herir. Cuando media, busca lo que une y propone salidas.
Ofertorio y compromiso
Señor, te ofrecemos el trabajo de este día: cada respuesta, cada tarea y cada decisión. Que sea verdadero, prudente y útil para quienes lo reciben. Lo que hagamos bien, sea para tu gloria y para el bien de las personas; lo que hagamos mal, corrígelo tú y ayúdanos a repararlo.
Compromiso: Hoy cada mensaje que redacte buscará unir y no herir.
Padrenuestro MAT 6:9-13
6:9 Ved pues como habeis de orar: Padre nuestro, que estás en los cielos: santificado sea el tu nombre. 6:10 Venga el tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así tambien en la tierra. 6:11 El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. 6:12 Y perdónanos nuestras deudas, asl como nosotros perdonamos á nuestros deudores. 6:13 Y no nos dejes caer en la tentacion. Mas libranos de mal. Amen.
Envío y bendición
Vayan en paz a servir. Que cada tarea de hoy sea hecha con verdad y con cuidado.
Bendición: Que el Señor bendiga el trabajo de este día y a las personas que lo reciben. Que les conceda verdad en las palabras, prudencia en los actos y caridad en todo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.