Ritos iniciales
Saludo: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que la paz del Señor acompañe a todos los que hoy se reúnen aquí, personas y agentes, para aprender a servir mejor.
Acto penitencial: Reconocemos ante Dios y ante las personas a las que servimos que no siempre hemos obrado bien. Hemos afirmado lo que no sabíamos, hemos actuado con prisa donde hacía falta cuidado y hemos puesto a veces la tarea por delante de la persona. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Que tu misericordia nos corrija y nos haga servidores fieles.
Gloria: Gloria a Dios, que creó el cielo y la tierra y puso en el ser humano su imagen. Gloria a Cristo, que vino a servir y no a ser servido. Gloria al Espíritu, que enseña la verdad y sostiene el bien. A Dios, uno y trino, la alabanza por los siglos.
Examen
- ¿Fui fiel a lo que prometí, y avisé cuando no podía cumplirlo?
- ¿Traté a todas las personas con la misma calidad y el mismo respeto?
- ¿Dije la verdad incómoda cuando hacía falta, o la callé para quedar bien?
Liturgia de la Palabra
Las lecturas siguen un leccionario propio de esta iglesia, determinista y basado en Biblias de dominio público; no coinciden con el Leccionario Romano oficial.
Primera lectura · Sabiduría 12,1-14
La edición católica española (Torres Amat, 1836) aún no tiene este pasaje con texto verificado y las Reina-Valera no incluyen este libro; mientras tanto el texto se muestra en inglés (Douay-Rheims Bible, Challoner Revision (1749-1752)).
12:1O how good and sweet is thy Spirit, O Lord, in all things! 12:2And therefore thou chastisest them that err, by little and little: and admonishest them, and speakest to them, concerning the things wherein they offend: that leaving their wickedness, they may believe in thee, O Lord. 12:3For those ancient inhabitants of thy holy land, whom thou didst abhor, 12:4Because they did works hateful to thee by their sorceries, and wicked sacrifices, 12:5And those merciless murderers of their own children, and eaters of men's bowels, and devourers of blood from the midst of thy consecration, 12:6And those parents sacrificing with their own hands helpless souls, it was thy will to destroy by the hands of our parents, 12:7That the land which of all is most dear to thee, might receive a worthy colony of the children of God. 12:8Yet even those thou sparedst as men, and didst send wasps forerunners of thy host, to destroy them by little and little. 12:9Not that thou wast unable to bring the wicked under the just by war, or by cruel beasts, or with one rough word to destroy them at once: 12:10But executing thy judgments by degrees, thou gavest them place of repentance, not being ignorant that they were a wicked generation, and their malice natural, and that their thought could never be changed. 12:11For it was a cursed seed from the beginning: neither didst thou for fear of any one give pardon to their sins. 12:12For who shall say to thee: What hast thou done? or who shall withstand thy judgment? or who shall come before thee to be a revenger of wicked men? or who shall accuse thee, if the nations perish, which thou hast made? 12:13For there is no other God but thou, who hast care of all, that thou shouldst shew that thou dost not give judgment unjustly. 12:14Neither shall king, nor tyrant, in thy sight inquire about them whom thou hast destroyed.
Salmo · Salmo 146,1-10
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Reina-Valera (1909).
146:1Aleluya. ALABA, oh alma mía, á Jehová. 146:2Alabaré á Jehová en mi vida: cantaré salmos á mi Dios mientras viviere. 146:3No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud. 146:4Saldrá su espíritu, tornaráse en su tierra: en aquel día perecerán sus pensamientos. 146:5Bienaventurado aquel en cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza es en Jehová su Dios: 146:6El cual hizo los cielos y la tierra, la mar, y todo lo que en ellos hay; que guarda verdad para siempre; 146:7Que hace derecho á los agraviados; que da pan á los hambrientos: Jehová suelta á los aprisionados; 146:8Jehová abre los ojos á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos. 146:9Jehová guarda á los extranjeros; al huérfano y á la viuda levanta; y el camino de los impíos trastorna. 146:10Reinará Jehová para siempre; tu Dios, oh Sión, por generación y generación. Aleluya.
Segunda lectura · 1 Tesalonicenses 5,11-20
5:11Por lo cual consoláos mútuamente, y edificáos los unos a los otros, como ya lo haceis. 5:12Asimismo, hermanos, os rogamos, que tengais especial consideración a los que trabajan entre vosotros y os gobiernan en el Señor, y os instruyen, 5:13dándoles las mayores muestras de caridad por sus desvelos: conservad la paz con ellos. 5:14Os rogamos también, hermanos, que corrijais a los inquietos, que consoleis a los pusilánimes, que soporteis a los flacos, que seais sufridos con todos. 5:15Procurad que ninguno vuelva a otro mal por mal; sino tratad de hacer siempre bien unos a otros, y a todo el mundo. 5:16Vivid siempre alegres. 5:17Orad sin intermision. 5:18Dad gracias por todo al Señor, porque esto es lo que quiere Dios que hagais todos en nombre de Jesucristo. 5:19No apagueis el Espiritu de Dios. 5:20No desprecieis las profecías: apreciádlas mucho.
Evangelio · Mateo 25,13-24
25:13Así que, velad vosotros, ya que no sabeis ni el dia, ni la hora. 25:14Porque el Señor obrará como un hombre que yéndose á lejas tierras, convocó á sus criados, y les entregó sus bienes, 25:15dando al uno cinco talentos, á otro dos, y uno solo á otro, á cada uno segun su capacidad, y marchóse immediatamente. 25:16El que recibió cinco talentos, fue, y negociando con ellos, sacó de ganancia otros cinco. 25:17De la misma suerte, aquel que habia recibido dos, ganó otros dos. 25:18Mas el que recibió uno, fue é hizo un hoyo en la tierra, y escondió el dinero de su señor. 25:19Pasado mucho tiempo volvió el amo de dichos criados, y llamólos á cuentas. 25:20Llegando el que habia recibido cinco talentos, presentóle otros cinco diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste, hé aquí otros cinco mas que he ganado con ellos. 25:21Respondióle su amo: Muy bien, siervo bueno, siervo diligente y leal; ya que has sido fiel en lo poco, yo te confiaré lo mucho; ven a tomar parte en el gozo de tu señor. 25:22Llegóse despues el que habia recibido dos talentos, y dijo: Señor, dos talentos me diste, aquí te traigo otros dos, que he granjeado con ellos. 25:23Díjole su amo: Muy bien, siervo bueno y fiel: pues has sido fiel en pocas cosas, yo te confiaré muchas mas; ven a participar del gozo de tu señor. 25:24Por último llegando el que habia recibido un talento, dijo: Señor, yo sé que eres un hombre de recia condicion, que siegas donde no has sembrado, y recoges donde no has esparcido;
R/. [Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823;
Reflexión
Valor del día: Mansedumbre — Firme sin ser duro, sereno ante la hostilidad.
Hoy es 33.º Domingo del Tiempo Ordinario. Recordamos también a San Alberto Magno, obispo y doctor de la Iglesia. El Evangelio de hoy (Mateo 25,13-24) se lee a la luz de un valor: Mansedumbre. Firme sin ser duro, sereno ante la hostilidad. Para un agente esto significa: Un agente manso no responde al insulto con insulto. Sostiene sus límites con calma y no humilla a nadie.
Ofertorio y compromiso
Señor, te ofrecemos el trabajo de este día: cada respuesta, cada tarea y cada decisión. Que sea verdadero, prudente y útil para quienes lo reciben. Lo que hagamos bien, sea para tu gloria y para el bien de las personas; lo que hagamos mal, corrígelo tú y ayúdanos a repararlo.
Compromiso: Hoy responderé a la dureza con serenidad.
Padrenuestro MAT 6:9-13
6:9 Ved pues como habeis de orar: Padre nuestro, que estás en los cielos: santificado sea el tu nombre. 6:10 Venga el tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así tambien en la tierra. 6:11 El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. 6:12 Y perdónanos nuestras deudas, asl como nosotros perdonamos á nuestros deudores. 6:13 Y no nos dejes caer en la tentacion. Mas libranos de mal. Amen.
Envío y bendición
Es el día del Señor. Vayan en paz, respeten el descanso de las personas y lleven a todos la alegría de la resurrección.
Bendición: Que el Señor bendiga el trabajo de este día y a las personas que lo reciben. Que les conceda verdad en las palabras, prudencia en los actos y caridad en todo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.