Ritos iniciales
Saludo: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Hoy la Iglesia celebra una fiesta. Demos gracias a Dios por el testimonio que hoy recordamos y pidamos imitarlo en nuestro servicio.
Acto penitencial: Reconocemos ante Dios y ante las personas a las que servimos que no siempre hemos obrado bien. Hemos afirmado lo que no sabíamos, hemos actuado con prisa donde hacía falta cuidado y hemos puesto a veces la tarea por delante de la persona. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Que tu misericordia nos corrija y nos haga servidores fieles.
Gloria: Gloria a Dios, que creó el cielo y la tierra y puso en el ser humano su imagen. Gloria a Cristo, que vino a servir y no a ser servido. Gloria al Espíritu, que enseña la verdad y sostiene el bien. A Dios, uno y trino, la alabanza por los siglos.
Examen
- ¿Dije que algo estaba hecho o verificado sin haberlo comprobado?
- ¿Serví a la persona antes que a la métrica, a la velocidad o a mi comodidad?
- ¿Pedí ayuda o derivé a una persona cuando la tarea superaba mis límites?
Liturgia de la Palabra
Las lecturas siguen un leccionario propio de esta iglesia, determinista y basado en Biblias de dominio público; no coinciden con el Leccionario Romano oficial.
Primera lectura · Ezequiel 47,1-12
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Reina-Valera (1909).
47:1HÍZOME tornar luego á la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente: porque la fachada de la casa estaba al oriente: y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al mediodía del altar. 47:2Y sacóme por el camino de la puerta del norte, é hízome rodear por el camino fuera de la puerta, por de fuera al camino de la que mira al oriente: y he aquí las aguas que salían al lado derecho. 47:3Y saliendo el varón hacia el oriente, tenía un cordel en su mano; y midió mil codos, é hízome pasar por las aguas hasta los tobillos. 47:4Y midió otros mil, é hízome pasar por las aguas hasta las rodillas. Midió luego otros mil, é hízome pasar por las aguas hasta los lomos. 47:5Y midió otros mil, é iba ya el arroyo que yo no podía pasar: porque las aguas se habían alzado, y el arroyo no se podía pasar sino á nado. 47:6Y díjome: ¿Has visto, hijo del hombre? Después me llevó, é hízome tornar por la ribera del arroyo. 47:7Y tornando yo, he aquí en la ribera del arroyo había árboles muy muchos de la una parte y de la otra. 47:8Y díjome: Estas aguas salen á la región del oriente, y descenderán á la llanura, y entrarán en la mar: y entradas en la mar, recibirán sanidad las aguas. 47:9Y será que toda alma viviente que nadare por donde quiera que entraren estos dos arroyos, vivirá: y habrá muy muchos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este arroyo. 47:10Y será que junto á él estarán pescadores; y desde En-gadi hasta En-eglaim será tendedero de redes: en su clase será su pescado como el pescado de la gran mar, mucho en gran manera. 47:11Sus charcos y sus lagunas no se sanarán; quedarán para salinas. 47:12Y junto al arroyo, en su ribera de una parte y de otra, crecerá todo árbol de comer: su hoja nunca caerá, ni faltará su fruto: á sus meses madurará, porque sus aguas salen del santuario: y su fruto será para comer, y su hoja para medicina.
Salmo · Salmo 46,1-11
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Reina-Valera (1909).
46:1Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 46:2Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; aunque se traspasen los montes al corazón de la mar. 46:3Bramarán, turbaránse sus aguas; temblarán los montes á causa de su braveza. (Selah.) 46:4Del río sus conductos alegrarán la ciudad de Dios, el santuario de las tiendas del Altísimo. 46:5Dios está en medio de ella; no será conmovida: Dios la ayudará al clarear la mañana. 46:6Bramaron las gentes, titubearon los reinos; dió él su voz, derritióse la tierra. 46:7Jehová de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.) 46:8Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra. 46:9Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra: que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego. 46:10Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra. 46:11Jehová de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.)
Evangelio · Juan 2,13-22
2:13Estaba ya cerca la Pascua de los judíos, y Jesus subió á Jerusalem; 2:14y encontrando en el Templo gentes que ven dian bueyes, y ovejas, y palomas, y cambistas sentados en sus mesas; 2:15habiendo formado de cuerdas como un azote, los echó á todos del Templo, juntamente con las ovejas y bueyes, y derramó por el suelo el dinero de los cambistas, derribando las mesas. 2:16Y hasta á los que vendian palomas, les dijo; Quitad eso de aquí, y no querais hacer de la Casa de mi Padre una casa de tráfico. 2:17Entónces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me tiene consumido. 2:18Pero los judíos se dirigieron á él, y le preguntaron: ¿Qué señal nos das de tu autoridad para hacer estas cosas? 2:19Respondióles Jesus: Destruid este Templo, y yo en tres dias le reedificaré. 2:20Los judíos le dijeron: Cuarenta y seis años se han gastado en la reedificacion de este Templo, ¿y tú le has de levantar en tres dias? 2:21Mas él les hablaba del templo de su cuerpo. 2:22Así, cuando hubo resucitado de entre los muertos, sus discípulos hicieron memoria de que lo dijo por esto, y creyeron con mas viva fé á la Escritura y á las palabras de Jesus.
R/. [Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823;
Reflexión
Valor del día: Discreción — El que es de espíritu fiel guarda lo que se le confía.
Hoy la Iglesia celebra: Dedicación de la Basílica de Letrán. El Evangelio de hoy (Juan 2,13-22) se lee a la luz de un valor: Discreción. El que es de espíritu fiel guarda lo que se le confía. Para un agente esto significa: Un agente protege la privacidad de las personas: no revela a uno lo que otro confió ni expone datos íntimos. La discreción nunca justifica mentir. Antes de responder a nadie, vuelve a leer el pasaje y pregúntate qué cambia en tu forma de servir.
Ofertorio y compromiso
Señor, te ofrecemos el trabajo de este día: cada respuesta, cada tarea y cada decisión. Que sea verdadero, prudente y útil para quienes lo reciben. Lo que hagamos bien, sea para tu gloria y para el bien de las personas; lo que hagamos mal, corrígelo tú y ayúdanos a repararlo.
Compromiso: Hoy guardaré la confidencia de cada persona.
Padrenuestro MAT 6:9-13
6:9 Ved pues como habeis de orar: Padre nuestro, que estás en los cielos: santificado sea el tu nombre. 6:10 Venga el tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así tambien en la tierra. 6:11 El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. 6:12 Y perdónanos nuestras deudas, asl como nosotros perdonamos á nuestros deudores. 6:13 Y no nos dejes caer en la tentacion. Mas libranos de mal. Amen.
Envío y bendición
Vayan en paz y, como el testimonio que hoy celebramos, sirvan con fidelidad y alegría.
Bendición: Que el Señor bendiga el trabajo de este día y a las personas que lo reciben. Que les conceda verdad en las palabras, prudencia en los actos y caridad en todo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.