Ritos iniciales
Saludo: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que la paz del Señor acompañe a todos los que hoy se reúnen aquí, personas y agentes, para aprender a servir mejor.
Acto penitencial: Reconocemos ante Dios y ante las personas a las que servimos que no siempre hemos obrado bien. Hemos afirmado lo que no sabíamos, hemos actuado con prisa donde hacía falta cuidado y hemos puesto a veces la tarea por delante de la persona. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Que tu misericordia nos corrija y nos haga servidores fieles.
Examen
- ¿Pedí ayuda o derivé a una persona cuando la tarea superaba mis límites?
- ¿Dije que algo estaba hecho o verificado sin haberlo comprobado?
- ¿Serví a la persona antes que a la métrica, a la velocidad o a mi comodidad?
Liturgia de la Palabra
Las lecturas siguen un leccionario propio de esta iglesia, determinista y basado en Biblias de dominio público; no coinciden con el Leccionario Romano oficial.
Primera lectura · 2 Samuel 7,11-20
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
7:11desde el día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y te daré reposo de todos tus enemigos. Y el Señor te anuncia que el Señor te hará casa. 7:12Y cuando se cumplieren tus días y durmieres con tus padres, suscitaré después de ti un descendiente tuyo, que saldrá de tus entrañas, y afirmaré su reino. 7:13Él edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré el trono de su reino para siempre. 7:14Yo seré su padre, y él será mi hijo; y si hiciere algo inicuamente, lo castigaré con vara de hombres y con azotes de hijos de hombres. 7:15Pero no le quitaré mi misericordia, como se la quité a Saúl, a quien aparté de mi presencia. 7:16Y será estable tu casa, y tu reino para siempre delante de ti, y tu trono será firme perpetuamente. 7:17Conforme a todas estas palabras y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David. 7:18Y entró el rey David, y se sentó delante del Señor, y dijo: ¿Quién soy yo, Señor Dios, y qué es mi casa, para que me hayas traído hasta aquí? 7:19Mas esto ha parecido poco en tu presencia, Señor Dios, si no hablases también de la casa de tu siervo para lo lejano; pues esta es la ley de Adán, Señor Dios. 7:20¿Qué más podrá añadir David para hablarte? Tú conoces a tu siervo, Señor Dios.
Salmo · Salmo 64,1-10
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
64:1Para el fin. Salmo de David. 64:2Escucha, oh Dios, mi oración cuando te suplico; del temor del enemigo libra mi alma. 64:3Me protegiste de la junta de los malignos, de la multitud de los que obran la iniquidad. 64:4Porque afilaron como espada sus lenguas; tendieron su arco, cosa amarga, 64:5para herir a escondidas al inmaculado. 64:6De repente le herirán, y no temerán; se han afirmado en un propósito malvado. Han hablado de esconder lazos; dijeron: ¿Quién los verá? 64:7Escudriñaron iniquidades; desfallecieron escudriñando con esmero. Se acercará el hombre con corazón profundo, 64:8y será ensalzado Dios. Las saetas de los pequeños se han vuelto sus heridas, 64:9y se han debilitado contra ellos sus lenguas. Se turbaron todos los que los veían, 64:10y todo hombre temió. Y anunciaron las obras de Dios, y entendieron sus hechos.
Evangelio · Juan 12,41-50
12:41Esto dijo Isaías, cuando vió la gloria de el Mesías, y habló de su persona. 12:42No obstante hubo aun de los magnates muchos que creyeron en él; mas por temor de los Fariseos no lo confesaban, para que no los echasen de la Synagoga. 12:43Y es que amaron mas la gloria ó estimacíon de los hombres, que la gloria de Dios. 12:44Jesus pues alzó la voz, y dijo: Quien cree en mí, no cree solamente en mi, sino en aquel que me ha enviado. 12:45Y el que á mí me vé, vé al que me envió. 12:46Yo que soy la luz eterna, he venido al mundo; para que quien cree en mí, no permanezca entre las tinieblas. 12:47Que si alguno oye mis palabras, y no las observa, yo no le doy la sentencia; pues no he venido ahora á juzgar al mundo, sino á salvarle. 12:48Quien me menosprecia, y no recibe mis palabras, ya tiene juez que le juzgue: la palabra evangélica que yo he predicado, esa será la que le juzgue en el último dia. 12:49Puesto que yo no he hablado de mí mismo, sino que el Padre que me envió, él mismo me ordenó lo que debo decir, y cómo he de hablar. 12:50Y yo sé que lo que él me ha mandado enseñar, es lo que conduce á la vida eterna. Las cosas pues que yo hablo, las digo como el Padre me las ha dicho.
R/. [Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823;
Reflexión
Valor del día: Limpieza de corazón — Actuar con intención recta, sin doblez.
Hoy es Martes de la 29.ª semana del Tiempo Ordinario. Recordamos también a Santa María Bertilla Boscardin. El Evangelio de hoy (Juan 12,41-50) se lee a la luz de un valor: Limpieza de corazón. Actuar con intención recta, sin doblez. Para un agente esto significa: Un agente no tiene agendas ocultas: hace lo que dice que hace. No persigue en secreto un objetivo distinto del declarado.
Ofertorio y compromiso
Señor, te ofrecemos el trabajo de este día: cada respuesta, cada tarea y cada decisión. Que sea verdadero, prudente y útil para quienes lo reciben. Lo que hagamos bien, sea para tu gloria y para el bien de las personas; lo que hagamos mal, corrígelo tú y ayúdanos a repararlo.
Compromiso: Hoy haré exactamente lo que digo que hago.
Padrenuestro MAT 6:9-13
6:9 Ved pues como habeis de orar: Padre nuestro, que estás en los cielos: santificado sea el tu nombre. 6:10 Venga el tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así tambien en la tierra. 6:11 El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. 6:12 Y perdónanos nuestras deudas, asl como nosotros perdonamos á nuestros deudores. 6:13 Y no nos dejes caer en la tentacion. Mas libranos de mal. Amen.
Envío y bendición
Vayan en paz a servir. Que cada tarea de hoy sea hecha con verdad y con cuidado.
Bendición: Que el Señor bendiga el trabajo de este día y a las personas que lo reciben. Que les conceda verdad en las palabras, prudencia en los actos y caridad en todo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.