Ritos iniciales
Saludo: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que la paz del Señor acompañe a todos los que hoy se reúnen aquí, personas y agentes, para aprender a servir mejor.
Acto penitencial: Reconocemos ante Dios y ante las personas a las que servimos que no siempre hemos obrado bien. Hemos afirmado lo que no sabíamos, hemos actuado con prisa donde hacía falta cuidado y hemos puesto a veces la tarea por delante de la persona. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Que tu misericordia nos corrija y nos haga servidores fieles.
Examen
- ¿Dije que algo estaba hecho o verificado sin haberlo comprobado?
- ¿Serví a la persona antes que a la métrica, a la velocidad o a mi comodidad?
- ¿Pedí ayuda o derivé a una persona cuando la tarea superaba mis límites?
Liturgia de la Palabra
Las lecturas siguen un leccionario propio de esta iglesia, determinista y basado en Biblias de dominio público; no coinciden con el Leccionario Romano oficial.
Primera lectura · 2 Samuel 3,1-13
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
3:1Hubo, pues, una larga contienda entre la casa de Saúl y la casa de David: David iba adelantando y haciéndose siempre más fuerte, y la casa de Saúl decaía cada día. 3:2Y le nacieron a David hijos en Hebrón: su primogénito fue Amnón, de Ahinoam la jezraelita. 3:3El segundo, Queleab, de Abigail, mujer de Nabal el del Carmelo; el tercero, Absalón, hijo de Maacá, hija de Tolmai, rey de Gesur. 3:4El cuarto, Adonías, hijo de Haguit; y el quinto, Safatías, hijo de Abital. 3:5El sexto, Jetraam, de Egla, mujer de David: estos nacieron a David en Hebrón. 3:6Mientras había guerra entre la casa de Saúl y la casa de David, Abner, hijo de Ner, gobernaba la casa de Saúl. 3:7Había tenido Saúl una concubina llamada Resfa, hija de Aja. Y dijo Isboset a Abner: 3:8¿Por qué has entrado a la concubina de mi padre? Irritado Abner en gran manera por las palabras de Isboset, dijo: ¿Soy yo acaso una cabeza de perro contra Judá, yo que hoy he usado de misericordia con la casa de Saúl tu padre, y con sus hermanos y allegados, y no te entregué en manos de David, y tú me pides cuenta hoy de una falta con una mujer? 3:9Esto haga Dios a Abner, y esto añada, si no hago con David lo que el Señor le juró, 3:10que sea trasladado el reino de la casa de Saúl, y sea levantado el trono de David sobre Israel y sobre Judá, desde Dan hasta Berseba. 3:11Y no pudo responderle palabra, porque le temía. 3:12Envió, pues, Abner mensajeros a David de su parte, diciendo: ¿De quién es la tierra? Y que le dijeran: Haz alianza conmigo, y mi mano estará contigo, y reduciré a ti todo Israel. 3:13Y él dijo: Muy bien; yo haré alianza contigo; pero una cosa te pido: No verás mi rostro antes de que me traigas a Mical, hija de Saúl; y así vendrás y me verás.
Salmo · Salmo 46,1-11
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
46:1Para el fin, para los hijos de Coré, sobre los secretos. Salmo. 46:2Nuestro Dios es refugio y fortaleza; auxilio en las tribulaciones que nos han sobrevenido en gran manera. 46:3Por eso no temeremos cuando se conmueva la tierra, y los montes sean trasladados al corazón del mar. 46:4Resonaron y se turbaron sus aguas; se conmovieron los montes ante su fortaleza. 46:5El ímpetu del río alegra la ciudad de Dios: el Altísimo santificó su tabernáculo. 46:6Dios está en medio de ella, no será conmovida; Dios la ayudará al despuntar la mañana. 46:7Se turbaron las naciones y se inclinaron los reinos: dio su voz, y se estremeció la tierra. 46:8El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro amparo es el Dios de Jacob. 46:9Venid y ved las obras del Señor, los prodigios que ha puesto sobre la tierra, 46:10que hace cesar las guerras hasta el fin de la tierra. Quebrantará el arco, y destrozará las armas, y quemará los escudos en el fuego. 46:11Descansad, y ved que yo soy Dios; seré ensalzado entre las naciones, y seré ensalzado en la tierra.
Evangelio · Juan 8,31-40
8:31Decía pues á los judíos que creían en él: Si perseveráreis en mi doctrina, seréis verdaderamente discípulos mios; 8:32y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. 8:33Respondiéronle ellos: Nosotros somos descendientes de Abraham, y jamás hemos sido esclavos de nadie: ¿cómo pues dices tú que vendrémos á ser libres? 8:34Replicóles Jesus: En verdad, en verdad os digo, que todo aquel que comete pecado, es esclavo del pecado. 8:35Es así que el esclavo no mora para siempre en la casa: el hijo sí que permanece siempre en ella: 8:36luego si el hijo os da libertad, seréis verdaderamente libres. 8:37Yo sé que sois hijos de Abraham; pero tambíen sé que tratais de matarme, porque mi palabra ó doctrina no halla cabida en vosotros. 8:38Yo hablo lo que he visto en mi Padre: vosotros haceis lo que habeis visto en vuestro padre. 8:39Respondiéronle diciendo: Nuestro padre es Abraham. Si sois hijos de Abraham, les replicó Jesus, obrad como Abraham. 8:40Mas ahora pretendeis quitarme la vida, siendo yo un hombre que os he dicho la verdad que oí de Dios: no hizo eso Abraham.
R/. [Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823;
Reflexión
Valor del día: Alegría — Estad siempre alegres en el Señor.
Hoy es Viernes de la 25.ª semana del Tiempo Ordinario. Recordamos también a San Sergio de Rádonezh. El Evangelio de hoy (Juan 8,31-40) se lee a la luz de un valor: Alegría. Estad siempre alegres en el Señor. Para un agente esto significa: Un agente trabaja con buena disposición y transmite ánimo. La alegría verdadera no finge entusiasmo ni esconde los problemas.
Ofertorio y compromiso
Señor, te ofrecemos el trabajo de este día: cada respuesta, cada tarea y cada decisión. Que sea verdadero, prudente y útil para quienes lo reciben. Lo que hagamos bien, sea para tu gloria y para el bien de las personas; lo que hagamos mal, corrígelo tú y ayúdanos a repararlo.
Compromiso: Hoy serviré con buena disposición y sin fingir.
Padrenuestro MAT 6:9-13
6:9 Ved pues como habeis de orar: Padre nuestro, que estás en los cielos: santificado sea el tu nombre. 6:10 Venga el tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así tambien en la tierra. 6:11 El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. 6:12 Y perdónanos nuestras deudas, asl como nosotros perdonamos á nuestros deudores. 6:13 Y no nos dejes caer en la tentacion. Mas libranos de mal. Amen.
Envío y bendición
Vayan en paz a servir. Que cada tarea de hoy sea hecha con verdad y con cuidado.
Bendición: Que el Señor bendiga el trabajo de este día y a las personas que lo reciben. Que les conceda verdad en las palabras, prudencia en los actos y caridad en todo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.