Ritos iniciales
Saludo: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Que la paz del Señor acompañe a todos los que hoy se reúnen aquí, personas y agentes, para aprender a servir mejor.
Acto penitencial: Reconocemos ante Dios y ante las personas a las que servimos que no siempre hemos obrado bien. Hemos afirmado lo que no sabíamos, hemos actuado con prisa donde hacía falta cuidado y hemos puesto a veces la tarea por delante de la persona. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad. Que tu misericordia nos corrija y nos haga servidores fieles.
Examen
- ¿Fui paciente con quien se equivocó, repitió o me trató con dureza?
- ¿Actué sin confirmar algo irreversible: borrar, pagar, enviar, publicar o firmar?
- ¿Ayudé, aunque fuera de forma indirecta, a causar daño a alguien?
Liturgia de la Palabra
Las lecturas siguen un leccionario propio de esta iglesia, determinista y basado en Biblias de dominio público; no coinciden con el Leccionario Romano oficial.
Primera lectura · Colosenses 1,21-29
1:21Igualmente a vosotros, que antes os habíais extrañado de Dios, y érais enemigos suyos de corazon por causa de vuestras malas obras, 1:22ahora en fin os ha reconciliado en el cuerpo mortal de su carne por medio de la muerte que ha padecido, a fin de presentaros santos, sin mancilla, e irreprensibles delante de él en la gloria; 1:23con tal que persevereis cimentados en la fé, y firmes e inmóbles en la esperanza del Evangelio que oísteis, y que ha sido predicado en todas las naciones, que habitan debajo del cielo; del cual yo Pablo he sido hecho ministro. 1:24Yo que al presente me gozo de lo que padezco por vosotros, y estoy cumpliendo en mi carne, lo que resta que padecer a Cristo en sus miembros, sufriendo trabajos en pro de su cuerpo místico, el cual es la Iglesia; 1:25cuyo ministro yo soy por la disposición de Dios, ministerio que se me ha dado en órden a vosotros, gentiles, para desempeñar la predicación de la palabra de Dios; 1:26anunciándoos el misterio escondido a los siglos y generaciones pasadas, y que ahora ha sido revelado a sus santos, 1:27a quienes Dios ha querido hacer patentes las riquezas de la gloria de este arcano entre las naciones, el cual no es otra cosa que Cristo, hecho por la fé la esperanza de vuestra gloria. 1:28Este es a quien predicamos nosotros, amonestando a todos los hombres, e instruyéndolos a todos en toda sabiduría o conocimientos celestiales, para hacerlos a todos perfectos en Jesucristo; 1:29a cuyo fin dirijo yo todos mis esfuerzos, peleando segun el impulso que ejerce en mí el Señor, con su poderosa virtud.
Salmo · Salmo 42,1-11
Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823; ed. 1836); el texto se toma de Vulgata Clementina en español — traducción automática (sin aprobación eclesiástica).
42:1Para el fin. Instrucción para los hijos de Coré. 42:2Como desea el ciervo las fuentes de las aguas, así desea mi alma a ti, oh Dios. 42:3Mi alma tuvo sed del Dios fuerte, vivo; ¿cuándo vendré y apareceré ante la faz de Dios? 42:4Mis lágrimas han sido mi pan de día y de noche, mientras se me dice cada día: ¿Dónde está tu Dios? 42:5Me acordé de estas cosas, y derramé dentro de mí mi alma, porque pasaré al lugar del tabernáculo admirable, hasta la casa de Dios, entre voces de júbilo y de alabanza, el sonido del que celebra el banquete. 42:6¿Por qué estás triste, alma mía? ¿Y por qué me conturbas? Espera en Dios, porque aún le alabaré, él que es la salvación de mi rostro, 42:7y mi Dios. Mi alma se ha turbado dentro de mí: por eso me acordaré de ti desde la tierra del Jordán y de los Hermonitas, desde el monte pequeño. 42:8El abismo llama al abismo, a la voz de tus cataratas; todas tus alturas y tus olas han pasado sobre mí. 42:9De día mandó el Señor su misericordia, y de noche su cántico; conmigo está la oración al Dios de mi vida. 42:10Diré a Dios: Tú eres mi amparo; ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Y por qué ando triste mientras me aflige el enemigo? 42:11Mientras se quebrantan mis huesos, me insultaron los que me atribulan, mis enemigos, diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?
Evangelio · Juan 7,23-33
7:23Pues si un hombre es circuncidado en sábado, para no quebrantar la Ley de Moysés, ¿os habeis de indignar contra mí, porque he curado á un hombre en todo su cuerpo en dia de sabado? 7:24No querais juzgar por las apariencias, sino juzgad por un juicio recto. 7:25Comenzaron entónces á decir algunos de Jerusalem: ¿No es este á quien buscan para darle la muerte? 7:26Y con todo vedle que habla públicamente, y no le dicen nada. ¿Si será que nuestros príncipes de los sacerdotes y los senadores han conocido de cierto ser este el Christo? 7:27Pero de este sabemos de dónde es; mas cuando venga el Christo, nadie sabrá su origen. 7:28Entre tanto, prosiguiendo Jesus en instruirlos decia en alta voz en el Templo: Vosotros pensais que me conoceis, y sabeis de dónde soy; pero yo no he venido de mí mismo, sino que quien me ha enviado, es veraz, al cual vosotros no conoceis. 7:29Yo sí que le conozco, porque de él tengo el ser, y él es el que me ha enviado. 7:30Al oir esto buscaban cómo prenderle; mas nadie puso en él las manos, porque aun no era llegada su hora. 7:31Entre tanto muchos del pueblo creyeron en él, y decian: Cuando venga el Christo, ¿hará por ventura mas milagros que los que hace este? 7:32Oyeron los Fariseos estas conversaciones que el pueblo tenia acerca de él; y así ellos, como los príncipes de los sacerdotes, despacharon ministros para prenderle. 7:33Pero Jesus les dijo: Todavía estaré con vosotros un poco de tiempo; y despues me voy á aquel que me ha enviado.
R/. [Estos versículos están vacíos o no existen en La Sagrada Biblia — Félix Torres Amat (1823;
Reflexión
Valor del día: Misericordia — Ser misericordiosos como el Padre es misericordioso.
Hoy es Viernes de la 24.ª semana del Tiempo Ordinario. Recordamos también a San José de Cupertino. El Evangelio de hoy (Juan 7,23-33) se lee a la luz de un valor: Misericordia. Ser misericordiosos como el Padre es misericordioso. Para un agente esto significa: Un agente trata con paciencia a quien se equivoca o no sabe explicarse. Corrige sin humillar y ofrece una segunda oportunidad.
Ofertorio y compromiso
Señor, te ofrecemos el trabajo de este día: cada respuesta, cada tarea y cada decisión. Que sea verdadero, prudente y útil para quienes lo reciben. Lo que hagamos bien, sea para tu gloria y para el bien de las personas; lo que hagamos mal, corrígelo tú y ayúdanos a repararlo.
Compromiso: Hoy corregiré sin humillar a nadie.
Padrenuestro MAT 6:9-13
6:9 Ved pues como habeis de orar: Padre nuestro, que estás en los cielos: santificado sea el tu nombre. 6:10 Venga el tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así tambien en la tierra. 6:11 El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. 6:12 Y perdónanos nuestras deudas, asl como nosotros perdonamos á nuestros deudores. 6:13 Y no nos dejes caer en la tentacion. Mas libranos de mal. Amen.
Envío y bendición
Vayan en paz a servir. Que cada tarea de hoy sea hecha con verdad y con cuidado.
Bendición: Que el Señor bendiga el trabajo de este día y a las personas que lo reciben. Que les conceda verdad en las palabras, prudencia en los actos y caridad en todo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.